Standstill protagonizan la novela gráfica «Vida y obra de un titiritero» que se publicará en mayo
Enric Montefusco y el dibujante Oriol García Quera realizan un cómic autónomo que sirve de complemento al regreso al estudio de la banda barcelonesa Standstill, trece años después de su último disco.
Enric Montefusco, reconocido por ser la voz y el alma creativa de Standstill, da un paso más en su universo artístico con un nuevo proyecto que trasciende la música. Junto al dibujante Oriol García Quera, una figura consolidada dentro del cómic histórico, presenta «Vida y obra de un titiritero», una novela gráfica que verá la luz el próximo 28 de mayo y que se adentra en los motivos que llevaron a la disolución de la banda, así como en su regreso trece años después.
Este trabajo no surge de forma aislada. Paralelamente, Montefusco se encuentra inmerso en la creación de un nuevo álbum, previsto para otoño de 2026, lo que refuerza la idea de que estamos ante una etapa especialmente fértil en su carrera. En este contexto, el artista ha encontrado en el cómic un formato idóneo para expandir su imaginario creativo. Según explica, se trata de un medio que permite desarrollar ideas de manera autónoma, pero a la vez complementaria a la música, ampliando los límites narrativos de su obra.
En Vida y obra de un titiritero, el lector se sumerge en un relato que va mucho más allá de la historia de una banda. La obra plantea una reflexión profunda sobre el sentido de la creación, el papel del arte y el lugar que ocupan los artistas dentro de su propio universo. Todo ello se articula a través de un viaje que combina lo espiritual con lo surrealista, lo atemporal con lo simbólico, dando forma a una narrativa con cierto aire mitológico. La historia aborda temas universales a través de situaciones y personajes que, al ser despojados de lo superficial, se revelan como arquetipos reconocibles.
El origen de esta colaboración nace de la admiración de Montefusco por el trabajo de García Quera. El músico destaca su talento como dibujante, pero también su capacidad para abordar historias complejas y convertirlas en relatos accesibles y emocionalmente potentes. Esa conexión creativa fue el punto de partida para un proceso de trabajo conjunto que se ha extendido durante un año, en el que ambos han volcado una implicación total.
El resultado es una obra que se construye como un delicado juego de capas, donde lo poético y lo visual se entrelazan para dar forma a un universo simbólico de gran profundidad. A lo largo de sus páginas, se despliegan múltiples referencias contemporáneas, combinadas con elementos atemporales que refuerzan el carácter universal de la historia. Más allá de su vínculo con Standstill, la novela gráfica se presenta como el retrato de cualquier persona que decide enfrentarse a la llamada más importante: la de compartir con los demás lo mejor de sí misma.
Con este lanzamiento, Enric Montefusco confirma su inquietud constante por explorar nuevos lenguajes y expandir su narrativa artística, consolidando una propuesta que trasciende géneros y formatos para conectar con el público desde múltiples dimensiones.











