Pasta, pronto
Mateo Zielonka
Editorial Cinco Tintas
Hay libros de cocina que enseñan recetas y luego están esos otros volúmenes que consiguen algo mucho más difícil: convertir el acto cotidiano de cocinar en una experiencia estética, casi pop, digna de ser compartida en redes sociales antes incluso de probar el primer bocado. Pasta, pronto, publicado por Cinco Tintas, pertenece claramente a esta segunda categoría. Y no podía ser de otra forma viniendo de Mateo Zielonka, el chef polaco afincado en Londres que ha convertido la pasta fresca en un fenómeno visual de alcance global.
Desde hace años, Zielonka lleva inundando Instagram y TikTok con vídeos hipnóticos donde las masas de colores imposibles se transforman en raviolis geométricos, tagliatelle fluorescentes o pappardelle que parecen pequeñas obras de arte contemporáneo. Su alias, “The Pasta Man”, ya forma parte de esa nueva generación de cocineros que han entendido que la gastronomía actual también entra por el algoritmo. Su éxito viral no es casualidad: hay algo profundamente adictivo en contemplar cómo manipula la masa con precisión quirúrgica mientras convierte ingredientes humildes en piezas casi escultóricas.
Pero lo verdaderamente interesante de Zielonka es que, detrás de toda esa estética viral, existe un cocinero con una enorme capacidad pedagógica. Y ahí es donde entra en juego Pasta, pronto, probablemente su libro más accesible hasta la fecha. Porque si en anteriores publicaciones el lector podía sentirse fascinado —e incluso intimidado— ante la complejidad técnica de algunas elaboraciones, aquí el objetivo es mucho más directo: demostrar que cocinar pasta espectacular entre semana no tiene por qué convertirse en una prueba de resistencia emocional.
El libro reúne 55 recetas rápidas, sencillas y enormemente apetecibles, muchas de ellas pensadas para resolverse en menos de media hora. Spaghetti con gambas al ajillo, tagliarini con pesto de pipas de calabaza y albahaca o pappardelle con ragú aparecen como ejemplos de una cocina que busca el equilibrio perfecto entre el impacto visual y la practicidad doméstica. ) Y ahí reside uno de los grandes aciertos del libro: Zielonka entiende que ya no cocinamos como hace diez años. Queremos platos rápidos, fotogénicos, relativamente saludables y, sobre todo, replicables.
La edición de Cinco Tintas vuelve a jugar un papel fundamental. La editorial barcelonesa lleva tiempo convirtiendo sus libros gastronómicos en auténticos objetos de deseo, cuidando fotografía, diseño y maquetación hasta niveles casi obsesivos. Pasta, pronto entra por los ojos desde la primera página y confirma la capacidad de la editorial para detectar tendencias culturales antes de que se conviertan en mainstream.
Además, este nuevo trabajo funciona como una especie de evolución natural dentro de la bibliografía del autor. En Pasta Man, publicado originalmente en 2021, Zielonka se presentó al gran público enseñando el arte de elaborar pasta espectacular desde casa. Era un libro pensado para enamorar visualmente al lector, un manifiesto creativo sobre lo que podía llegar a hacerse con harina, huevo y colorantes naturales. Después llegaría Pasta Masterclass, un volumen mucho más ambicioso y técnico, casi enciclopédico, donde profundizaba en masas, rellenos, formas y salsas con un nivel de detalle cercano al manual profesional.
Ahora, con Pasta, pronto, parece haber entendido algo esencial: no todo el mundo quiere pasarse cuatro horas haciendo raviolis perfectos un martes por la noche. El libro baja la complejidad sin perder identidad. Sigue estando presente esa obsesión por el color, las formas y la belleza visual, pero aplicada a una cocina mucho más inmediata y cotidiana.
Y quizá ahí se encuentre la clave definitiva del fenómeno Zielonka. En una época dominada por la velocidad digital y el consumo instantáneo, él ha conseguido convertir un proceso artesanal y lento como hacer pasta fresca en contenido viral de primer nivel. Hay algo casi terapéutico en sus vídeos, algo que conecta con esa necesidad contemporánea de observar procesos manuales frente al caos constante de las pantallas.
Pasta, pronto no es únicamente un recetario. Es también la consolidación editorial de una marca personal construida a golpe de harina, color y algoritmos. Un libro pensado para quienes aman la cocina, sí, pero también para quienes entienden que hoy la gastronomía es cultura pop, diseño, entretenimiento y experiencia visual al mismo tiempo. Y en ese terreno, pocos juegan actualmente con tanta inteligencia como Mateo Zielonka.
Redacción: Juan A. Ruiz-Valdepeñas










