Siloé conquista La Riviera con acústico entre palmeras y anuncia nuevos singles para 2026
El 28 de diciembre, la banda madrileña ofreció un concierto íntimo y expansivo de la mano de Vibra Mahou, repasando Santa Trinidad y desvelando un single mensual como adelanto de su próximo álbum.
Siloé ofreció el pasado 28 de diciembre un concierto inolvidable en La Riviera (Madrid), de la mano de Vibra Mahou y con la ayuda de la agencia Apple Tree, en una noche marcada por un inicio acústico entre las míticas palmeras de la sala, un recorrido por Santa Trinidad y el anuncio de una nueva etapa creativa: la publicación de un single cada mes durante 2026 como adelanto de su próximo álbum.
El pasado 28 de diciembre, Siloé volvió a confirmar en La Riviera que su relación con el público madrileño va mucho más allá de una simple parada de gira. La sala, ya convertida en uno de los escenarios clave de su trayectoria, acogió un concierto que, de la mano de Vibra Mahou y con la ayuda de la agencia Apple Tree, funcionó como celebración de etapa, ejercicio de comunión colectiva y anuncio de un nuevo ciclo creativo.
La noche no comenzó sobre el escenario principal, sino entre las representativas y míticas palmeras de la sala. Allí, en formato acústico y sin artificios, Fito Robles dio el primer paso del concierto desde la cercanía absoluta, rodeado por un público que entendió desde el primer acorde que lo que estaba ocurriendo no iba a ser convencional. Guitarra desnuda, silencio atento y una emoción compartida que se intensificó con guiños a letras ajenas, entre ellas Extremoduro, interpretadas como un homenaje y recibidas con respeto casi reverencial.
Ese arranque íntimo marcó el tono de una noche construida de menos a más. Tras ese primer contacto directo, la banda se desplazó al escenario principal y el concierto fue mutando progresivamente hacia un formato más expansivo. Folk y pop de raíz convivieron con capas electrónicas y una producción cada vez más envolvente, configurando un directo dinámico que alternó introspección y épica sin perder cohesión. La Riviera se transformó por momentos en un festival improvisado, con un público completamente entregado, coreando cada canción como si formara parte de un mismo relato emocional.
Sobre el escenario, el equilibrio entre los tres pilares del proyecto volvió a ser evidente. Fito Robles, al frente, sostuvo el concierto desde la honestidad y la narrativa; Xavi Road aportó el armazón sonoro y la visión de producción que define el sonido actual de Siloé; y Jaco Betanzos, desde la batería, empujó al directo hacia sus momentos más potentes, manteniendo el pulso entre lo íntimo y lo expansivo.
El repertorio tuvo como eje central Santa Trinidad. Temas como Todos los besos o Que merezca la pena sonaron con especial fuerza, integrándose de forma natural con himnos ya consolidados como Sangre en las venas o Esa estrella, que elevaron a La Riviera a algunos de los picos emocionales de la noche. Hubo también espacio para momentos especialmente celebrados, como la interpretación de Invisible, ligada a la serie de Disney+, o la versión compartida de Sangre junto a Viva Suecia, recibida como uno de los grandes estallidos colectivos del concierto.
Más allá del repaso a su trayectoria reciente, uno de los instantes clave llegó con el anuncio de futuro. La banda desveló que, a lo largo de 2026, publicará un single cada mes, adelantando de forma progresiva el que será su próximo álbum. Una estrategia poco habitual que apunta a una nueva etapa creativa basada en la constancia, el relato a largo plazo y una relación sostenida con su comunidad de oyentes.
Con entradas agotadas y una respuesta que volvió a superar expectativas, Siloé confirmó en La Riviera que ya no se limita a consolidarse dentro del indie nacional, sino que busca definir su propio tempo y lenguaje. Lo vivido el 28 de diciembre no fue solo un concierto, sino una declaración de intenciones: la de una banda que sabe mirar al público a los ojos, construir desde la emoción y avanzar sin perder identidad.
Redacción: Paola Córcoles









