Reseña Madrid, 1983 (Cuando todo se acelera)
Arturo Lezcano
La combativa editorial Libros del KO se encuentra detrás de una de las lecturas imprescindibles del pasado año: Madrid, 1983
Arturo Lezcano toma como eje narrativo los terribles hechos que conformaron aquel infausto año. Por ejemplo: morían cinco mil personas en accidentes de tráfico, provocados en su mayoría por unas carreteras infames. Al mismo tiempo, la heroína se cebaba con toda una generación, especialmente los más pobres, aquellos que poblaban las colmenas junto a la M-30. Fue el año que ganaron los socialistas tras la asonada golpista de Tejero. González fue a visitar la división Brunete para tranquilizar a los militares que caían como chinches a manos de ETA. Posteriormente, limpió el ejército de los más involucionistas, a cambio de una controvertida entrada en la OTAN.
Fue el año en que un alcalde singular (Tierno Galván) era el ídolo de una juventud madrileña que despreciaba no solo al antiguo régimen, sino también al nuevo. Fue el nacimiento de la famosa Movida en barrios como Malasaña o La Prospe, con sus míticos locales. Pero la oscuridad seguía acechando.
La desaparición del Nany, a manos de la policía. Las alcantarillas del poder, ahora “socialista”, funcionaban a todo gas: comenzaron los GAL, con el asesinato de Lasa y Zabala. ETA marcaba la agenda política a base de sangre y fuego, especialmente en Madrid. La delincuencia sí era entonces un problema de Estado. Si los matinales de televisión hubieran existido en aquellos tiempos, estaríamos todos armados en casa.
A todo eso hubo que añadir un accidente aéreo en Medina del Campo que causó decenas de muertos. A las dos semanas, se produce un choque entre dos aviones en Barajas. Y para rematar el año, se incendió la discoteca Alcalá 20. Éramos un país atrasado, analfabeto en una gran parte de la población, que miraba hacia Europa como si fuera el maná.
Treinta años después todo esto puede sonar a otro mundo. Y así es. Ya no hay quinquis que protagonizan películas. Ahora hay otro tipo de delincuentes: dirigen corporaciones.
Redacción: Gonzalo Visedo








