
Entrevistamos a Luis Brea
Luis Brea es uno de los autores más notables de la escena musical independiente española. Su primer golpe de mano lo dio con el Ep «De lo dicho nada». Tras este, vino una de las joyas melómanas de los últimos años, «Hipotenusa». Tres años después, Brea golpea de nuevo con un excepcional disco «Luis Brea y El Miedo». Conversamos con él para hablar de su último lanzamiento y de todo lo que ha rodeado la creación del mismo.
1.Han pasado tres años desde «Hipotenusa». ¿De qué se ha nutrido Luis Brea para hacer este nuevo disco?
Me gusta hablar de lo cercano dándole mi visión. La escucha activa es muy importante a la hora de quedarte con ese inmediato. Me gusta mucho recoger eso que tengo al lado, pasarlo por mi prisma y situarlo en lugares comunes que todos tenemos. En el proceso de composición de las letras, cuando llego a esos lugares comunes surge como algo bastante emocional. Sientes que está ahí la historia. Se siente más que se piensa y eso mola.
2.¿Cómo son y cuál es el proceso de creación de las letras de Luis Brea y El Miedo?
En las letras no puedo dejar de ser ácido. Porque yo me encuentro muy bien ahí. Es mi forma de conectar con determinadas cosas y expresarme. Es donde estoy a gusto. En eso no ha cambiado nada. Le doy vueltas y ensayo mucho la combinación y luego cuando repaso cuadernos del proceso que me ha llevado a esa letra y flipo… De donde empezó hasta lo que se convirtió. Hay veces que pierdo muchas cosas. Y que rabia.
«Más de veinte« se me ocurrió teniendo una conversación bastante seria y delicada con una persona. En el momento más complicado de la charla me vino la primera frase de la canción,«escalera derecha, cuarto exterior». Todo el rato en mi cabeza en ese preciso instante y yo pensando, que no se me pire que no se me pire. Pasada media hora, llegue a casa y la anoté.
3.¿Cómo te sientes una vez que el disco ha visto la luz?
Estoy muy convencido de este disco. Tenía algo en mente que creía que se podía hacer de una determinada manera, dando mucha libertad a los músicos. Era un rollo del ambiente que creábamos lo que nos llevaba hacia lo que queríamos y, al final, revisándolo, nos hemos dado cuenta que era lo que queríamos desde que nos lo planteamos. Ha sido mucho curro. Las canciones entran muy fácil. Es un disco para dejarse llevar. Es un disco donde tú lo pones y nosotros nos vamos a ocupar de todo.
4.¿Cómo ha sido la creación musical de este álbum?
Quitamos muchos arreglos que en acústico funcionaban y, que a la hora de pasarlo en formato banda no funcionaban. Así que parábamos y nos dimos cuenta que, a la hora de dialogar con una canción hay que estar muy atento a lo que pide la canción. Por ejemplo, en «El gran incendio» había un arreglo que en acústico que sonaba muy bien pero a la hora de grabarlo no funcionaba. Así que paramos y superamos ese miedo.
5.¿A qué suena Luis Brea y El Miedo?
En este disco, mi música se ha ochentarizado. Hemos hecho un trabajo tan emocional que nos hemos vuelto a los ochenta (Joe Jackson, Kiss, Elvis Costello, Tom Petty). Todos los nombres que me venían eran ochenta y de hecho, si te fijas en diferentes canciones vamos haciendo un recorrido por grupos como The Cure o The Jesus & Mary Chain.
6.Durante este tiempo, ¿cuántas veces se ha subido Luis Brea en el columpio de la indecisión?
Sigo subiéndome al columpio de la indecisión. En muchos sentidos. De ahí viene el título del disco, Luis Brea y el Miedo. El miedo, como algo abstracto, tiene que mucho que ver con la indecisión. Si gestionas bien el miedo es impulsor, si te bloquea es jodido. Hablando del contexto musical de este país, esta un poco conectado con el hasta dónde puedo llegar, donde está el límite, donde puedo estar a gusto, ¿dejo mi curro?, ¿hay un circuito?
7.Pregunta obligada: ¿Por qué un crowdfunding? ¿Se trata de llevar a la práctica el refrán, «hacer de la necesidad virtud»?
Hacer de la necesidad virtud... Sí. Al final tome la decisión de pagar la grabación por mi cuenta. Quería trabajar con Luca, en Reno, a gusto, con un tiempo relativamente cómodo. A la hora de fabricar el disco, nos lo planteamos como una especie de consulta popular. Es decir, tenemos esto, lo vamos a distribuir en digital… ¿Hay consenso para que tenga forma de vinilo? Y al final fue que sí.
8.¿Tuviste miedo de no llegar a recaudar lo propuesto (4000€)?
Hacía tiempo que no estaba tan nervioso con algo. No había tenido experiencia de crowdfunding y es someterte a ello. Es una sensación rara. Confiaba en que si iba a salir pero, esos 45 días han sido raros. Raros de nervios. Consultaba todos los días a ver cómo iba. Son días extraños y luego cuando lo consigues, ves como la gente apoya, comparte. Te da mucha fuerza.
9.¿Repetirías la experiencia?
Si. Volvería a hacerlo. Es una de tantas nuevas formas de hacer las cosas en el mundo de la música. Ahora mismo puedes acoplar tu modo de producción. Al final, lo que ha hecho la explosión digital es potenciar el Punk. En la manera del háztelo tu mismo. El crowdfunding te permite conectar directamente con la gente y crear una especie de mundo en el que si paras, no existes. Es una exposición permanente. Tienes que crear tu mundo. En las redes tienes que estar activamente haciendo cosas. Tienes que tener muchos contenidos Ahora eres tú el que tienes que generar ese contacto. Si te pones en ese chip. Mola mucho. Ahora mismo el contacto directo con el público es fundamental.
10.El arte no es algo aislado. ¿Qué referentes artísticos has manejado durante el período compositivo?
Quizá te sorprenda mi respuesta. Lo que más me ha hecho contactar con lo que yo quería hacer, era salir al campo con mi perro. No ha sido algo cognitivo. Ha sido algo más físico. Donde más he currado en esa búsqueda personal ha sido ahí. Ese miedo a dejarme libre en el estudio lo he perdido teniendo una vida de ese estilo. Escuchando a mi cuerpo. ¿Qué me pide el cuerpo? Estar con mi perro, con mi familia, es decir, hacer realmente lo que me apetecía de verdad. De hecho, el miedo tiene que ver con hacer lo que me apetece hacer de verdad. A la hora de elegir, en plan sí o no, de lo que me iba a quedar con el próximo disco, me estaba fijando únicamente en lo que me daba rollo o no. Había cosas bonitas, que funcionaban, pero que no me daban rollo, así que se trataba de superar ese miedo, apartarlo, para quedarme con lo que realmente me daba rollo.
Redacción: Juan A. Ruiz-Valdepeñas
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