Mucho regresa con nuevo single, Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta, adelanto de su próximo álbum
Mucho está de vuelta con «Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta», el primer adelanto de su nuevo álbum «¿puede Martí bajar a jugar?».
Mucho critica la transformación de Madrid en “Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta”
Mucho comienza a desvelar las canciones de su regreso con “Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta”, un tema que dirige su mirada hacia Madrid y los cambios experimentados por la ciudad durante los últimos años. La canción formará parte de “¿Puede bajar Martí a jugar?”, su nuevo álbum después de siete años de silencio.
Mucho vuelve a utilizar la música como espacio para contar aquello que le rodea. En “Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta”, Martí Perarnau IV construye una crítica directa a la gestión política de Madrid y a una transformación de la ciudad que observa desde una relación marcada tanto por el agradecimiento como por el desencanto.
«Ahora, cada vez que voy a Madrid, me provoca una sensación, por un lado, de agradecimiento por lo que me ha dado en mis años de formación musical, y por otro de hastío al ver cómo esta ciudad va borrando cualquier tipo de amabilidad, para que nuestra vida sea más difícil y solo nos dediquemos a producir».
La canción nació precisamente durante uno de esos regresos a Madrid. Mucho viajaba desde su pueblo para asistir a un concierto cuando la entrada a la capital y su paisaje provocaron las primeras ideas del tema.
«Esta canción la escribí en un viaje de mi pueblo a Madrid. Iba a un concierto. Estaba atardeciendo y tuve que parar cuando se veían ahí las torres de Mordor. Me paré en una gasolinera porque me vino… Me la provocó tener un poco de depresión por ir a Madrid».
Esa sensación encuentra su reflejo también en la producción. La voz aparece distorsionada y acompañada por sintetizadores, generando una presencia que parece moverse entre lo humano y lo digital. Un tratamiento que contrasta con la propia forma en la que se ha construido tanto el sencillo como el álbum al que pertenece.
“¿Puede bajar Martí a jugar?” ha sido desarrollado desde un planteamiento analógico y pausado, alejado de las prisas. El campo, una libreta para recoger las primeras ideas del día y el tiempo para experimentar han formado parte de un proceso creativo en el que la producción adquiere tanta importancia como las propias canciones.
Musicalmente, Mucho mira también hacia finales de los noventa y comienzos de los dos mil, cuando guitarras eléctricas, cajas de ritmos y sintetizadores encontraron numerosos puntos de encuentro dentro de la música alternativa y las pistas de baile.
Sin embargo, el músico lleva esas referencias hacia un terreno deliberadamente deteriorado. Parte de esa identidad apareció incluso de manera accidental al descubrir las posibilidades de un altavoz averiado.
«Descubrí que tenía un altavoz estropeado y cuando pasaba el sonido por ahí sonaba con una distorsión increíble: tenía la sensación de que el sonido salía por ahí en forma de escombros».
Esos “escombros” terminan funcionando como una de las claves sonoras de esta nueva etapa. Mucho regresa en 2026 después de siete años de silencio con “¿Puede bajar Martí a jugar?”, un álbum en el que el pop se construye desde la distorsión, el ruido y la experimentación, y donde la producción deja de ser únicamente una herramienta para convertirse en una parte fundamental de la narración.
Foto de portada: Vicente Soler









