La Estrella de David y Rachid B se citan en Madrid en Sala El Sol dentro de MAZO
Jueves 10 de septiembre. Sala El Sol (Madrid). 21:00 h. Entradas anticipadas: 19€ + gg.
Madrid vuelve a llenarse de citas imprescindibles gracias a MAZO Madriz, el ciclo de conciertos que en su séptima edición reúne a más de setenta artistas repartidos entre julio de 2026 y marzo de 2027 por salas como La Riviera, Wurlitzer Ballroom, Copérnico The Club o Sala But. Entre esa marea de nombres, el próximo 10 de septiembre destaca una velada que promete emociones contrastadas: La Estrella de David y Rachid B compartirán escenario en Sala El Sol en una noche que enfrenta el desencanto lúcido del primero con la intimidad desnuda del segundo.
La Estrella de David es, desde hace más de una década, uno de los alias más queridos y a la vez más esquivos del indie estatal. Detrás del nombre está David Rodríguez, músico, productor y compositor barcelonés cuya carrera se remonta a proyectos como Beef o Telefilme, y cuya huella también aparece en discos de La Bien Querida o de la propia Rachid B. Como solista, Rodríguez ha construido una discografía escasa pero venerada: La Estrella de David (su debut homónimo), Maracaibo (2011) y Consagración (2018) marcaron ya un estilo reconocible, hecho de costumbrismo agridulce, ironía fina y melodías que beben tanto del pop clásico español como de The Cure. Tras siete años de silencio discográfico, este 2026 ha publicado Máximo, su cuarto álbum, editado por Sonido Muchacho, una de las escuderías más prestigiosas del indie nacional. El disco, grabado con la complicidad de Joe Crepúsculo a los teclados y coros, y con voces de La Bien Querida, retrata a un cantante que asume el papel de eterno enamoradizo con el escepticismo de quien ya ha acumulado suficientes desengaños. Referencias a Amancio Ortega, Manolo Escobar o la caída de San Pablo del caballo conviven con confesiones sentimentales a bocajarro, en un ejercicio de lucidez que emparenta a Rodríguez con Julio de la Rosa. Su directo, arropado históricamente por músicos como Brian Hunt o Betacam, es fama de sala llena y devoción de culto.
Frente a él, Rachid B, nombre artístico de Rachid Bahri, representa una de las revelaciones más honestas del panorama independiente reciente. Nacido en Asilah (Marruecos), llegó a Madrid en el año 2000 con un visado artístico para participar en una exposición de pintura, y desde entonces reside en el barrio de Hortaleza, compaginando la música con las artes plásticas. Su álbum debut, El Ghorba (Discos Centeneros, 2025), producido precisamente por David Rodríguez, se ha convertido en una de las sorpresas más comentadas del último año: un disco cantado en darija que narra en primera persona la experiencia migratoria, la nostalgia y la búsqueda de pertenencia, con ecos de chaabí marroquí, blues y reggae —no en vano Rachid B confiesa su devoción por Bob Marley y Lee Scratch Perry—. Lejos de cualquier grandilocuencia, su propuesta se sostiene en la intimidad de una voz susurrante y en la honestidad de unas canciones que, según el propio artista, funcionan como «una geografía del alma». Ese carácter genuino le ha valido presentaciones en festivales como La Mar de Músicas de Cartagena y una gira que ya ha pasado por escenarios como La Térmica de Málaga.
El cruce de caminos entre ambos no es casual: más allá de compartir cartel, Rodríguez ya había puesto su oficio de productor al servicio de El Ghorba, así que esta cita en El Sol funciona también como reencuentro entre dos sensibilidades que, desde lugares muy distintos, comparten la misma vocación de contar la vida sin adornos. Una noche doble dentro de MAZO Madriz que combina el pop lenguaraz y desencantado de un veterano con la revelación más emocionante del indie migrante reciente.








