Christina Rosenvinge compone la banda sonora de Hombres íntegros, nueva película de Alejandro Andrade Pease
La cantautora se encarga de la composición de la banda sonora para la coproducción mexicano española dirigida por Alejandro Andrade Pease.
El segundo largometraje del director mexicano Alejandro Andrade Pease llegará a los cines con una banda sonora original firmada por Christina Rosenvinge. La reconocida compositora, letrista y cantante se embarca en una nueva aventura creativa dentro del cine, encargándose de dar forma a la identidad sonora de Hombres íntegros.
La cinta aborda cuestiones profundamente humanas como la identidad personal y el temor a mostrarse tal como uno es, todo ello enmarcado en una crítica al machismo, la homofobia y el clasismo. Su estreno en las salas españolas está previsto para el próximo viernes 23 de mayo.
Rosenvinge ha compuesto diez piezas instrumentales y una reinterpretación del tema tradicional Le Bouvier, titulada El labriego, que acompañan el viaje emocional del protagonista mientras enfrenta dudas sobre su orientación sexual. La partitura, característica por su riqueza en matices y una producción atmosférica, amplifica la carga emocional de cada escena. Elementos como distorsiones y sintetizadores se entrelazan en los pasajes más intensos, mientras que la guitarra acústica aporta calidez en los momentos más íntimos. Con esta banda sonora, Christina Rosenvinge consolida su capacidad para contar historias a través de la música, reafirmando su sensibilidad artística en un nuevo formato.
La propia Christina comenta:
«Alejandro Andrade apareció después de un concierto en Ciudad de México en el año 2015 y me propuso hacer la banda sonora de su película. En ese momento solo tenía la primera versión del guion. En sucesivos encuentros fuimos hablando de la historia y cómo traducirla musicalmente. Le propuse un tema instrumental muy bonito que había compuesto al piano pero que se podía llevar a guitarra para deformarlo y distorsionarlo en consonancia con la deriva de Alf, el personaje principal. Para esa parte conté con la inestimable colaboración de Charlie Bautista como guitarrista. Grabamos 12 piezas improvisando sobre las imágenes. Para la parte más oscura de la película conté con la colaboración de León Sierra para crear unas piezas de electrónica combinada con guitarras ruidosas y alguna voz fantasmal.
En los créditos finales de la película suena «El labriego». Una versión de un tema tradicional del medievo francés «Le bouvier». Esta fue una petición especial de Alejandro. Es un himno de los cátaros, una secta cristiana que fue aniquilada en el siglo XIII. En la película se menciona este hecho en un diálogo. Lo grabamos en El lado izquierdo con Dany Richter.»









